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jueves, 12 de enero de 2012

EL OLVIDO DE HAITI

Dos años del terremoto de Haití y medio millón de desplazados: "Hubo que construir desde cero"

Este jueves se cumplen dos años del terremoto de Haití, cooperantes de Cruz Roja, Unicef, MSF, Plan y Misiones Salesianas hacen balance.4,5 millones y medio de habitantes padece escasez de alimentos y el 60% de la población está en el desempleo, denuncian las organizaciones internacionales.La carencia de Gobierno hasta finales de 2011 frenó algunos de los proyectos de cooperación a gran escala, que ahora empiezan a ponerse de nuevo en marcha.


"Los avances visibles los vemos en las calles de Puerto Príncipe (la capital), se han retirado bastantes escombros y cada vez hay menos habitantes desplazados", dice Beatriz Garlaschi, de Cruz Roja. "Se ve más vida, hay una sensación de que los haitianos están pasando página, que han olvidado el terremoto", relata Garlaschi. "Hacen una vida normal, se levantan para ir a trabajar o cuidar de su familia, como cualquier persona", añade.
Françoise Gruloos-Ackermans, representante de Unicef en Haití, habla de "pequeñas victorias que queremos compartir con la gente de Haití y fuera de Haití". "Enfatizamos mucho en lo que se ha hecho porque hay que reconocerlo y dar esperanza", relata a 20minutos.es. Sin embargo, Unicef recuerda que hay que seguir trabajando en el país, ya que más de medio millón de personas viven todavía en más de 800 diferentes áreas de desplazados en toda la zona afectada por el terremoto, un dato que denuncian también desde Médicos Sin Fronteras (MSF).

Gerard Bedock, jefe de misión de MSF en Haití, recalca que la mayoría de los desplazados "viven en condiciones extremadamente precarias". En lo que se refiere a la atención sanitaria, Bedock dice que es "prácticamente inexistente para los más vulnerables: aquellos alejados de los centros urbanos o bien aquellos que carecen de medios para acceder a los cuidados sanitarios dentro de las estructuras privadas que existen en el país".
Además de haber medio millón de desplazados, 4,5 millones y medio de habitantes padece escasez de alimentos y el 60% de la población está en el desempleo, según denuncian organizaciones internacionales como Cruz Roja, que piden a los países donantes una contribución para este año de 231 millones de dólares.

Junto a ello también están las campañas de prevención del cólera, que surgió en el país meses después del seísmo y todavía no se ha conseguido erradicar por completo (la tasa de mortalidad ha caído hasta 1,3%, desde el 2,4% del año anterior). "Tratamos de sensibilizar a los jóvenes para que se laven las manos y los alimentos y utilicen agua potable", dicen desde Plan España, ya que "con estas normas tan básicas se evita esta enfermedad".
Miseria previa al terremoto
Para entender el avance en la reconstrucción del país, varias organizaciones señalan la situación de pobreza extrema que se vivía antes del seísmo que arrasó  varias zonas de Haití. Según el informe de Naciones Unidas, antes del sismo, Haití era el país más pobre del continente americano, el 75% de la población vivía con menos de 2 dólares al día (1,5 euros), el 70% no tenía un empleo fijo, el 47% no tenía acceso a atención médica, la mitad de los niños no iba a la escuela, y solo el 5% de las carreteras se encontraban en buen estado.

El terremoto arrasó al país y puso en evidencia que era necesaria una nueva estructura institucional que respondiese a todas las necesidades de la población. Más que de reconstrucción, Plan España indica que hubo que "construir Haití desde cero", ya que "no tenía infraestructura previa". "La mayoría del terreno está en manos de empresas privadas, no hay documentación, es muy difícil identificar la propiedad de la tierra", añade Plan España. También Beatriz Garlaschi, de Cruz Roja señala que "no hay títulos de propiedad, bien porque no existieron o se perdieron con el terremoto".
Precisamente Cruz Roja ha indicado que más de 16.500 personas en 14 comunidades de Léogâne (departamento del oeste) viven en 3.100 viviendas. En su balance tras dos años del terremoto, también señala que junto a la edificación de viviendas se ha comenzado en las 14 comunidades la construcción de servicios de agua y saneamiento, que está previsto que finalicen a lo largo de 2012.
Olga Regueira, cooperante en Haití antes del terremoto y también tras el seísmo con Misiones Salesianas, indica que parte de la gran repercusión y efectos que tuvo el terremoto se debe a la situación de miseria y pobreza extrema "que ya había antes".

Importancia de la educación
Organizaciones como Cruz Roja, Unicef, Ayuda en Acción, Plan España o Misiones Salesianas enfatizan en mejorar la educación de los niños y niñas haitianos en un país donde el 40% de la población (más de 9 millones de personas) es menor de 15 años. Además, según el último informe de Unicef sobre Haití, la mayoría de los 4.316.000 menores de 18 años aún tienen opciones limitadas para su supervivencia, desarrollo y protección.
"Los niños tienen muchas ganas de volver a la escuela", indica Jessica Theodore, de Plan Internacional Haití, que lleva 38 años en ese país trabajando principalmente en la reconstrucción del sistema educativo. Entre otros proyectos, destaca el de la reconstrucción de escuelas antisísmicas.
"Con el seísmo han fallecido muchos profesores y se destruyeron muchas escuelas", dice desde Cruz Roja Beatriz Garlaschi. "Ahora estamos empezando a construir escuelas", indica Garlaschi, que al igual que otras organizaciones como Unicef o Misiones Salesianas apela a la inestabilidad política que había hasta hace unos meses, con la formación del nuevo Ejecutivo que salió tras las elecciones de la pasada primavera de 2011.

Unicef señala que ha habido una recuperación en lo relativo a la infancia durante estos años. "El nuevo gobierno se está tomando el tema en serio para asegurar que al final del mandato todos los niños asistan a la escuela y se beneficien de una educación de calidad", explica su representante Françoise Gruloos-Ackermans desde Haití. Tras el terremoto, "hemos priorizado en educación con la construcción de 193 escuelas en las zonas afectadas", dice la representante de Unicef en Haití.
"Antes del terremoto no se sabía cuántos niños vivían en instituciones o ni siquiera dónde estaban", prosigue Gruloos-Ackermans. Gracias a la creación del primer Directorio de Centros Residenciales de Asistencia el Gobierno ha podido iniciar la identificación de los menores: "Se ha registrado a casi la mitad", señala la representante de Unicef.

Plan España denuncia también la poca presencia de la escuela pública en el país: "Antes del seísmo, el 85% de las escuelas eran privadas, la red pública casi ni existía", de ahí su apoyo por hacer llegar la educación a todos los niños del país, tanto de las zonas rurales como urbanas.
Un pueblo superviviente
Olga Regueira, cooperante de Misiones Salesianas, destaca de los haitianos que son "un pueblo de supervivientes natos que han sido castigados por muchos sucesos terribles a lo largo de su historia". "Su capacidad de reacción al terremoto fue asombrosa", añade Regueira. "Están muy acostumbrados a sufrir, pero también a levantarse", concluye.
El 12 de enero es un día festivo y emotivo en Haití. Los haitianos la aprovechan para visitar a sus familiares y recordar a los que ya no están entre ellos. "Es un día triste por el recuerdo, pero el resto del tiempo la vida es alegre, los haitianos son un pueblo que ha aguantado muchas catástrofes políticas, sociales y naturales", comenta Beatriz Garlaschi, de Cruz Roja.
Para la representante de Unicef en Haití, "la movilización de los ciudadanos es ejemplar por su capacidad para sobrevivir a las problemáticas". Gruloos-Ackermans insiste en la necesidad de apoyar al Estado para conseguir una rehabilitación completa del país.
Retos de 2012

"Estamos en un momento clave de transición", dice Françoise Gruloos-Ackermans, de Unicef. La organización ha focalizado su trabajo para esta etapa en tres puntos: la igualdad en la niñez, apostar por proyectos en donde poseen experiencia y cooperación con el Estado y la sociedad civil en Haití "para que asuman su papel".
Entre los principales objetivos para Plan Internacional en Haití está el "tener más profesores y terminar de reconstruir los edificios que albergarán futuras escuelas", dice Jessica Theodore.
La cooperante Olga Regueira resume los "esfuerzos tremendos" que todas las ONG han realizado y realizan en Haití con la ayuda de los socios locales. También espera que con el nuevo Ejecutivo haitiano cobren fuerza los proyectos de cooperación a gran escala que hasta ahora permanecían parados por la ausencia de gobierno en el país: "No había forma de gestionarlos".
Cruz Roja, por su parte, insiste en que hay que seguir siendo "cautos" y trabajar en la promoción de la higiene como lavarse las manos: "Solo con ese gesto ya se puede frenar el cólera". Beatriz Garlaschi indica que a pesar de los logros en la reconstrucción y calidad de vida gracias a las donaciones económicas, "todavía quedan muchas necesidades por cubrir". Una de las claves de esa recuperación tiene que partir, según Garlaschi, de los propios haitianos: "Trabajamos con los más vulnerables, pero eso solo no basta para mejorar el país, tienen que luchar ellos por mejorar su vidas".
Por último, Françoise Gruloos-Ackermans, la responsable de Unicef en Haití, habla de un "cambio histórico" en el país, aunque advierte: "La movilización en Haití tiene que ser larga".

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