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viernes, 8 de abril de 2016

EL PAPA ABRE LOS BRAZOS A LOS DIVORCIADOS

El Papa junto a una pareja recién casada en el Vaticano

El Papa abre la Iglesia a los divorciados que vuelvan a casarse´.Francisco dice en su exhortación apostólica sobre la familia que "nadie puede ser condenado para siempre"

Durante su exhortación apostólica sobre la familia, el papa Francisco se dirige a los divorciados vueltos a casar para decirles que “no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros activos de la Iglesia”, y advierte de que “ya no es posible decir que todos los que se encuentran en una situación así llamada irregular viven en pecado mortal”. Jorge Mario Bergoglio asegura que “nadie puede ser condenado para siempre”, y añade: “No me refiero sólo a los divorciados en nueva unión, sino a todos, en cualquier situación en que se encuentren”. El Papa pide al clero amplitud de miras y misericordia a la hora de discernir quién puede tener derecho a los sacramentos: “Es mezquino detenerse solo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general. A los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas, sino el lugar de la misericordia del Señor.”
La exhortación apostólica Amoris Laetitia, de 261 páginas en su versión en español, recoge e interpreta las consideraciones expresadas por los obispos durante el Sínodo de la familia, pero está llamada –muy en el estilo de Francisco—a incomodar a los sectores más intransigentes de la Iglesia. Como si ya oyese al coro de los descontentos, Bergoglio advierte: “Un pastor no puede sentirse satisfecho solo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones irregulares, como si fueran rocas que se lanzan sobre la vida de las personas”. A esos pastores los califica como “corazones cerrados”, que se esconden detrás de las enseñanzas de la Iglesia “para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas”. El Papa llama a analizar las condiciones de cada caso, y advierte: “Es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado, se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda creer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia”. Y añade, pero solo a pie de página, pese a la importancia de la cuestión: “En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos”.
No obstante, y “para evitar cualquier interpretación desviada”, el Papa recalca que “de ninguna manera la Iglesia debe renunciar al ideal pleno del matrimonio cristiano, reflejo de la unión entre Cristo y su Iglesia, y que se realiza plenamente en la unión entre un varón y una mujer” que “se donan recíprocamente un amor exclusivo” y “hasta la muerte”. El párrafo siguiente del capítulo octavo dice: “Otras formas de unión contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de forma parcial y análoga”. Bergoglio recoge la propuesta de los padres sinodales de “valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que todavía no corresponden o ya no corresponden” a la figura del matrimonio. A partir de ahí, el Papa advierte sobre las “dos lógicas que recorren toda la historia de la Iglesia, marginar y reintegrar”, y advierte de que, “desde el concilio de Jerusalén en adelante, el camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden de corazón sincero, porque la caridad verdadera siempre es inmerecida, incondicional y gratuita”.
El Papa también hace autocrítica sobre ciertas actitudes rígidas de la Iglesia que han provocado rechazo: “Debemos ser humildes y realistas para que reconocer que a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas y la forma de tratar a las personas han provocado lo que hoy lamentamos (…).Muchos no sienten que el mensaje de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia haya sido un claro reflejo de la predicación y de las actitudes de Jesús que, al mismo tiempo que proponía un ideal exigente, nunca perdía la cercanía compasiva con los frágiles, como la samaritana o la mujer adúltera (…). Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas”.
La exhortación, al hilo del Concilio Vaticano II, se muestra a favor de “una positiva y prudente educación sexual” para niños y adolescentes “conforme avanza su edad” y “teniendo en cuenta el progreso de la psicología, la pedagogía y la didáctica”, pero se pregunta si las “instituciones educativas [de la Iglesia] han asumido este desafío”. Después de abogar por una información sexual que desarrolle un “sentido crítico” frente a “la invasión de propuestas” y de “pornografía descontrolada”, el Papa defiende el “sano pudor” y critica que, “con frecuencia”, la educación sexual se concentre en una invitación a mantener un “sexo seguro”. “Esta expresión”, sostiene la exhortación apostólica, “transmite una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. Así se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida. Es irresponsable toda invitación a los adolescentes a que jueguen con sus cuerpos y deseos, como si tuvieran la madurez, los valores, el compromiso mutuo y los objetivos propios del matrimonio. De ese modo se los aliente alegremente a utilizar a otra persona como objeto de búsquedas compensatorias de carencias o grandes límites”.
Aunque la exhortación apostólica no se detiene a analizar el escándalo de la pederastia dentro de la Iglesia, el Papa no deja pasar la ocasión para advertir de que “el abuso sexual de los niños se torna todavía más escandaloso cuando ocurre en los lugares donde deben ser protegidos, particularmente en las familias y en las escuelas y en las comunidades e instituciones cristianas”.
BRAVO POR EL PAPA, ERA INCOMPRENSIBLE QUE LA CURIA SE OPONGA A SALVAR A LAS OVEJAS DESCARRIADAS, COMO NO VAN ESTAR VACÍAS LAS IGLESIAS SI SUS PASTORES ESPANTAN EL REBAÑO, HAN OLVIDADO LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS.

domingo, 27 de marzo de 2016

sábado, 16 de enero de 2016

LOS EXORCISTAS TIENEN LOS DÍAS CONTADOS

El cura José Antonio Fortea en una de sus oficinas en Alcalá de Henares

Los exorcistas tienen los días contados

El sacerdote demonólogo José Antonio Fortea asegura que se viven los últimos tiempos del exorcismo, una práctica criticada tanto fuera como dentro de la Iglesia.

En una pequeña oficina en Alcalá de Henares, el sacerdote José Antonio Fortea, parece haberse dado por vencido. Con un gesto de pesadumbre dice: “Vivimos los últimos años del exorcismo”. Si lo dijera cualquier otro cura, quizás no tendría el mismo significado, pero lo afirma Fortea, que aunque actualmente no ejerce como exorcista, sino que se dedica a escribir libros, es el rostro más visible de esta práctica en España. Este experto en demonología fue durante mucho tiempo el único que atendía casos de supuestos posesos.
En España, el 26% de las 69 diócesis tienen un exorcista, según el estudio Exorcismos. Fuentes y teología del Ritual de 1952, publicado en 2011. Su autor, el cura Antonio Doñoro, dijo en una entrevista en el sitio web religionenlibertad.com ese mismo año, que la cantidad le parecía insuficiente y lo acachaba a que “muchos sacerdotes no creen en los exorcismos”. En Madrid hay ocho, según el Arzobispado de la capital, uno por cada vicaría.
En marzo pasado, los medios de comunicación contaban una noticia que ha supuesto un golpe para los exorcistas. El cura Jesús Hernández Sahagún de Valladolid era llamado a declarar como imputado por el caso de una joven que había sido exorcizada en al menos 10 ocasiones cuando era menor de edad y estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Hernández fue quien practicó los rituales y los familiares de la joven fueron quienes pusieron la denuncia, en la que aseguraban que la menor había sido maltratada física y psíquicamente en las sesiones. Este es el primero caso en el que se judicializa esta práctica realizada por un sacerdote católico en España. Por ahora, la denuncia ha sido archivada.
Aquella demanda judicial es la razón que lleva a José Antonio Fortea a no titubear en su aseveración. Llegará antes o después y entonces habrán perdido: “El exorcismo desparecerá de Europa”. Lo más probable, asegura, es que alguien que no siguió hasta el final después vaya a un psiquiatra y este le aconseje que demande a la Iglesia por haberle “metido en la cabeza” que estaba poseído. “E iremos a los tribunales y los obispos no nombrarán a nadie”, afirma. Ante un juez, él está seguro de que los psiquiatras dirán que sí, que esta práctica provoca algún daño. No se equivoca. El psiquiatra Sergio Oliveros Calvo, del Grupo Doctor Oliveros, dice que no existe un solo documento científico que apoye la naturaleza sobrenatural de un fenómeno de posesión diabólica. Hasta ahora, explica que los casos a los que ha tenido acceso la ciencia demuestran que se trataban de fenómenos psicopatológicos o neurológicos. “El enfoque religioso de estos casos retrasa el diagnóstico y el tratamiento de patologías tratables por lo que pueden, en efecto, suponer una negligencia y un daño demandable judicialmente”.
A diferencia de Fortea, el cura Luis Santamaría del Río, miembro de la Red Iberoamericana de Estudios de las Sectas (RIES), no cree que sea el fin. Sí reconoce, sin embargo, que la práctica vive tiempos difíciles. “Quizás porque no se toma en serio el tema. Fuera de la Iglesia parece algo de otro tiempo; y dentro es algo discutido”. “No sabes la lucha que ha habido, por dentro y por fuera”, reconoce Fortea. Algunos creen que la Iglesia da una “impresión medieval” y otros que es un tema que no va más allá de la superstición. Sea como sea, Santamaría del Río, está seguro que se seguirán practicando, aunque cree que la Iglesia tendrá que extremar medidas de prudencia, seguridad y garantías legales.
Fotograma de 'El exorcista', de William Friedkin (1973).
No existen cifras sobre cuántos exorcismos se realizan en España. Fortea cuenta que durante sus casi 10 años en esta práctica recibía entre cinco y seis personas al día, pero aclara que la mayoría de los casos no tenían nada que ver con posesiones diabólicas y que cuando era necesario, los remitía a psicólogos o psiquiatras. “Por nuestra parte no existe ninguna hostilidad, ni competencia, al revés, les enviamos los casos que no tienen que ver con lo nuestro. Son algunos psiquiatras los que se ponen rabiosos contra nosotros”. Pero, ¿cómo se sabe quiénes tienen al diablo dentro? El ritual de exorcismo menciona algunos de los supuestos indicios: “hablar varias palabras de un lenguaje desconocido, o entender al que las habla; hacer patentes cosas distantes y ocultas; demostrar una fuerza superior a la edad o a su condición natural”. Fortea dice que la persona “se vuelva como loca, como una bestia. Comienza a revolcarse por el suelo, a echar baba y el demonio habla a través de ella”. Esas características, sin embargo, afirma el psiquiatra Oliveros perfectamente pueden ser síntomas de un padecimiento psiquiátrico.
En España, el 26% de las 69 diócesis tienen un exorcista, según un estudio publicado en 2011
Según el Arzobispado de Madrid, los posibles casos de exorcismos implican un proceso de discernimiento largo, en el que intervienen "personas espirituales y profesionales de la psiquiatría”. Oliveros no da crédito y asegura que hasta que exista un comité científico formado por neurólogos, psiquiatras y psicólogos que examine los supuestos casos de posesión diabólica, creerá en esas palabras. “Ya han sido varios los casos de supuestas posesiones diabólicas en las que se ha confirmado la existencia de una esquizofrenia, un trastorno límite o histriónico de personalidad y más recientemente una encefalitis autoinmune por anticuerpos antireceptor NMDA”.
Hace cuatro años, The British Medical Journal publicó un estudio que afirmaba que los síntomas de esquizofrenia todavía estaban siendo catalogados como posesiones demoníacas por algunos sacerdotes. La publicación se basaba en el caso de una española que padecía este trastorno y que le habían practicado varios exorcismos.
Fortea no tiene dudas, está convencido de que el diablo existe. Nunca le ha visto, tampoco le ha escuchado, pero dice saber sabe que está ahí, que merodea, que busca, y que a veces se mete en el cuerpo de las personas. Cree, no porque le parezca racional, sino porque lo dice la Biblia. “Si no lo hubiera dicho la Biblia no lo habría creído”. Mientras tanto, para el doctor Oliveros, el hecho de que esta práctica tan antigua aún esté siendo utilizada solo puede tener una explicación: ignorancia.

El ritual exorcista

Durante 400 años, desde 1614, la Iglesia Católica utilizó el Rituale Romanum para realizar exorcismos. El rito tuvo varias actualizaciones y su última edición fue en 1952. Hace 16 años, en 1999, se publicó uno nuevo, que fue criticado por muchos curas por su supuesta ineficacia. Entre ellos estaba el famoso padre Gabriele Amorth.
La Iglesia permite la utilización de los dos. Santamaría del Río comenta que una de las diferencias entre ambos es la “fórmula ritual”. Con el anterior, el sacerdote se dirige “al diablo” para ordenar que salga de la persona; con el de ahora, le pide a Dios que libere a la persona. Además, el exorcista solo puede realizar la práctica cuando tenga la certeza de que se trata de una posesión. Los líderes religiosos insisten que este método está basado únicamente en oraciones y en el uso de agua bendita y una cruz. “No hay tortura”, asegura Fortea.
EL`MAL NOS ACECHA SIEMPRE EN CUALQUIER LUGAR, HOY EN DÍA EL MAL ESTÁ MUCHO MAS EXTENDIDO EN LA TIERRA QUE NUNCA. GUERRAS, MALTRATO SOCIAL, POBREZA, GUERRAS DE RELIGIÓN, EUTANASIA, ABANDONO DE PERSONAS MAYORES ETC, ETC.. EL MAL ESTÁ TRIUNFANDO SOBRE EL BIEN

viernes, 8 de enero de 2016

Extrañas Experiencias Justo antes de la Muerte



VEAN ELVIDEO:Una serie de fenómenos extraños se producen en el instante previo a la muerte, uno de ellos es el llamado “Slow Time” en el que el sujeto encontrándose en peligro de muerte inminente comienza a observar como el tiempo se ralentiza cientos de veces y aprecia como su entorno se presenta a cámara lenta, durante ese tiempo, la persona, puede recapacitar y pensar los movimientos necesarios para salvar su vida, pensar en acontecimientos de todo tipo que se han sucedido o incluso las repercusiones de su muerte, son muchísimas las personas que han tenido esta experiencia, hasta tal punto que en los años 70, la sociedad alpinista suiza elaboró un informe con los casos en los que algunos alpinistas hablaban de accidentes mortales en los que se les presento este misterioso fenómeno.
En el siguiente video, vamos a hablar de este intrigante asunto y contaros una serie de impactantes experiencias que he tenido la oportunidad de conocer de primera y segunda mano.
Esperamos que os guste.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

EL ARMARIO DEL PAPA,DANDO EJEMPLO DE POBREZA

papa

Mientras que Ratzinger optaba por zapatos de Prada, Francisco prefiere tirar del modelo que le hace un amigo ortopeda.

Así es el armario de Francisco, el primer Papa 'Normcore'

El humilde estilo personal de su santidad, que ensalza la sencillez como valor esencial, despierta tanta admiración como su discurso..

No: el normcore, esa corriente estética que ha convertido la antitendencia en tendencia, lo convencional y anodino en moderno, lo más elemental en extravagancia pura, haciendo diferentes a aquellos que son igual que los demás y volviendo especiales a aquellos que justamente pretenden pasar desapercibidos,  no ha muerto. Al menos mientras el Papa Francisco siga siendo Papa. 
Su santidad cumple todos los requisitos necesarios para ser el máximo representante de la mínima expresión . El santo padre es genuinamente una de las personas más austeras del mundo. De pensamiento, palabra y obra. Nadie más asceta que él (ni siquiera Pablo Iglesias), y eso que representa a una institución y a un poder, cuanto menos decadente. De color púrpura. Su predecesor, el Papa Benedicto XVII, Ratzinger para los amigos, era infinitamente más coqueto y presumido, mucho más amigo de la pompa y el boato: un imán para las firmas. Además de sus inseparables mocasines rojos de Prada calzaba zapatos transpirables que solía regalarle la firma italina Geox, cuyo fundador era amigo del portavoz del Vaticano por aquel entonces, el español Joaquin Navarro-Valls; poseía un iPod Nano blanco grabado con su nombre, obsequio de los empleados de Radio Vaticano por su 75 cumpleaños; y solía protegerse del sol con unas gafas Serengeti. Un verdadero reclamo para el product placement, vaya. José Mario Bergoglio es todo lo contrario y nada quiere saber de vestiduras ni litúrgicas, ni ceremoniosas, ni de marca. Nada de casullas ni paramentos por mucho que el sumo Pontífice deba presentarse, según la Biblia, siempre de manera extraordinaria. 
Francisco desterró de su armario vaticano la mantelina y las joyas de oro, desde su primera aparición pública. Asimismo cambió definitivamente la mitra por el casquete y prescindió de la muceta, incluso en su primera misa solemne. Él prefiere las cruces y sortijas argentadas, también el anillo del Pescador, que hizo bañar expresamente en plata dorada. Su modestia y sencillez le hacen llevar durante todo el año una humilde sotana de lana color marfil bajo la que no lleva ninguna faja de seda sino una camiseta, un suéter y unos pantalones de lo más básico. A sus pies, un mismo modelo de zapatos con cordones de piel de becerro negra y suela de goma, confeccionado -y reparado cuando toca- por el ortopedista bonaerense Carlos Samaria, un amigo de toda la vida.
papa
El reloj del Papa Francisco no supera los 50 euros.
Negro y funcional (solamente da la hora: ni lo intentes Apple) es también su reloj suizo de menos de 50 euros. Cuentan que hace poco se le rompió la correa y solamente aceptó cambiarlo por uno nuevo cuando se cercioró de que no le costaría más que arreglarla. Un planteamiento parecido hizo al salir a comprarse unas gafas graduadas por el centro de Roma hace unas semanas: su única premisa era no gastar demasiado. Cero lujos y ahorro ante todo. En su reciente gira por Estados Unidos lo más preciado que metió en su maleta vintage es su máquina eléctrica de afeitar, y es que su único ritual de belleza confesado y confesable es repasarse la (no) barba hasta tres veces al día. Queda claro así que la sobriedad en el hacer y en el vestir del Papa Francisco es cuestión tan ideológica y espiritual como su doctrina. Si bien Joseph Ratzinger llegó a aparecer en la lista de hombres con más estilo de algunas revistas, Bergoglio acapara titulares e incluso ha protagonizado la portada de Time o Rolling Stone por razones bien distintas. Por ese mensaje de normalidad que sin darse cuenta reivindica. Lo dicho: purito normcore.
papa
Para ir de viaje opta por su vieja maleta.
TODO UN EJEMPLO EVANGÉLICO LO DEMAS TODO DESVIACIÓN TERRENAL Y PECAMINOSA ¡GRACIAS PAPA FRANCISCO POR ENSEÑARNOS CON TU EJEMPLO¡

miércoles, 17 de junio de 2015

EL PAPA ACUSA A LOS GOBIERNOS DE LA POBREZA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

El Papa acusa a empresas y Gobiernos del cambio climático y la pobreza

Francisco publicará este jueves una encíclica sobre la protección del medio ambiente.

Una bomba de consecuencias imprevisibles está a punto de estallar en el Vaticano. La publicación oficial de la encíclica sobre ecología del papa Francisco supone una auténtica declaración de guerra a las grandes compañías y a los gobernantes de los países más poderosos que, según escribe, han contribuido al cambio climático y a la pobreza por “el uso desproporcionado de los recursos naturales”. Jorge Mario Bergoglio propone un cambio radical de estilo de vida para evitar que la Tierra se siga convirtiendo “cada vez más en un inmenso depósito de porquería”.
La encíclica, de 191 páginas y titulada Alabado seas, tiene un primer capítulo demoledor titulado Lo que está pasando en nuestra casa. El análisis descarnado del papa Francisco aborda la interconexión entre la contaminación y el cambio climático, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, la gran desigualdad entre regiones ricas y pobres o la debilidad de las reacciones políticas ante la catástrofe ecológica. Como ya se venían barruntando sus poderosos detractores –desde Jeb Bush a la extrema derecha italiana y vaticana-, no solo diagnostica los problemas, sino que señala a los culpables.
Según el Papa, el calentamiento originado por “el enorme consumo de algunos países ricos tiene repercusiones en los lugares más pobres de la Tierra, especialmente en África, donde el aumento de la temperatura unido a la sequía hace estragos en el rendimiento de los cultivos”. De ahí que Francisco señale muy claramente la responsabilidad del actual sistema económico mundial: “La deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control, pero no ocurre lo mismo con la deuda ecológica. De diversas maneras, los pueblos en vías de desarrollo, donde se encuentran las más importantes reservas de la biosfera, siguen alimentando el desarrollo de los países más ricos a costa de su presente y de su futuro”.
El Papa atribuye gran parte del problema a la voracidad de las grandes compañías, pero también a la falta de una respuesta valiente por parte de los gobernantes: “Llama la atención la debilidad de la reacción política internacional”. Bergoglio se muestra aquí especialmente duro con los políticos que “enmascaran” los problemas ambientales o subestiman las advertencias de los ecologistas. “Las predicciones catastróficas”, advierte, “ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad”. El Papa cree que detrás de esa displicencia de la política hay algo más grave: “El sometimiento de la política ante la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de las Cumbres mundiales sobre medio ambiente. Hay demasiados intereses particulares. Y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos”.
La encíclica, que se refiere a la Tierra como una hermana con la que se comparte la existencia o como una madre que acoge entre sus brazos, llega a tocar aspectos muy sensibles para algunos sectores de su parroquia. Bergoglio advierte incluso de que la propiedad privada no puede estar por encima del bien común. Dice que una regla de oro del comportamiento social –“y el primer principio de todo el ordenamiento ético-social”—es el “principio de subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes”. Y añade una de las frases que sin duda provocarán un respingo a quienes, desde los sectores más conservadores de dentro y fuera de la Iglesia, ya le venían acusando de comunista. Dice el Papa: “La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada”. Eso sí, el papa revolucionario se cura en salud apoyándose a continuación en Juan Pablo II: “Dios ha dado la Tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno”. La última frase, eso sí, Francisco la resalta con la intencionalidad de las cursivas.
Jorge Mario Bergoglio cita a sus predecesores para dejar constancia de que también ellos se mostraron preocupación por la destrucción del planeta. “Hay que eliminar las causas estructurales de las disfunciones de la economía mundial”, dijo Benedicto XVI, “y corregir los modelos de crecimiento que parecen incapaces de garantizar el respeto del medio ambiente”. Pero no hay duda de que Francisco va más allá. En el fondo y también en la forma. Porque el Papa sale de los recintos del Vaticano e incluso de la fe cristiana para “reconocer, alentar y dar las gracias” a todos aquellos que “trabajan para garantizar la protección de la casa que compartimos”.
Una vez leído el texto, la polémica de por qué se filtró y quién lo hizo es insignificante. Como también el debate rancio –y solo para iniciados— de si la primera encíclica escrita en solitario por Francisco se adecúa a los cánones tradiciones. No hace falta más que seguir a Jorge Mario Bergoglio desde hace más de dos años para saber que su objetivo no es obtener un galardón en literatura o en diplomacia. Su encíclica –la primera escrita íntegramente por él— es un grito para salvar el planeta, al que él llama la casa común: “Necesitamos una solidaridad universal nueva”.

Un gesto antes de la cumbre para reducir las emisiones

 
La encíclica del Papa forma parte de los gestos que preceden a la cumbre de París de diciembre, donde se debe aprobar el protocolo que sustituirá a Kioto para la reducción de las emisiones y cuyo objetivo final es limitar el aumento de la temperatura global a dos grados Celsius a final de siglo. Que el Papa ponga el foco en este asunto no ha sentado bien a todo el mundo. “No me dejaré dictar la política económica por mis obispos, mis cardenales o mi Papa”, ha dicho Jeb Bush, aspirante a presidente de EE UU. El candidato republicano (y católico) puso voz a un sector de la economía que no está dispuesto a prescindir de las energías fósiles, como propone el Papa. A principios de mes, seis grandes grupos petroleros europeos reconocían en una carta abierta que el cambio climático “es un desafío crítico” para el planeta. Los gigantes estadounidenses del sector declinaron ratificar aquel escrito.
La implicación del sector privado en la lucha contra el cambio climático parece básica. Pero, también, la coherencia de las principales economías. El G-7, en su reciente declaración de Elmau, apostaba por “la eliminación de subsidios a los combustibles fósiles ineficientes”. Pero, paralelamente, Oxfam alertaba de que cinco de los siete miembros del G-7 han incrementado el uso del carbón desde 2009.
El futuro protocolo de París se basará en gran medida en los compromisos voluntarios de reducción de gases de efecto invernadero que los casi 200 países deben presentar. De momento, 39 Gobiernos ya lo han hecho, entre ellos la Unión Europea y EE UU. Pero, según han alertado ya varios expertos y organismos —como la ONU o la Agencia Internacional de la Energía—, las reducciones de las emisiones que se están poniendo sobre la mesa no son suficientes para limitar el aumento de la temperatura a dos grados.
COMENTARIO:
Sin dudas que Francisco ha venido para cambiar la iglesia y ojalá también el pensamiento mundial, esperando que sus palabras hagan cambios en la actuación de los lideres mundiales. En el mundo, el sistema extremo de capitalismo que beneficia a grandes corporaciones (aunque muchos no estén de acuerdo) deja un saldo de 1500 millones con hambre, 4000 millones de pobres, extrema contaminación, calentamiento global, cada vez mayor desempleo estructural, cada vez menor asistencia a la vejez. Entonces es el sistema que se ha tornado inviable, pero cómo comenzar a cambiarlo