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viernes, 24 de febrero de 2012

LOS GASTOS DE LA IGLESIA

 

San Denis-Paris(Foto J.A.Miyares)

¿Qué hace la Iglesia católica con el dinero que recauda de la casilla en la declaración de la Renta?

La Iglesia recauda más de 200 millones de euros al año por el IRPF.El dinero va a un fondo que paga, entre otros, el salario de los curas.Las ONG católicas, como Cáritas, reciben el dinero de la casilla Otros fines.Más contribuyentes marcaron la X a favor de la Iglesia en 2011.
Lejos de encaminarse hacia el objetivo de la autofinanciación, por ella misma marcado, la Iglesia católica ve cómo aumenta año tras año el número de contribuyentes que, al marcar su casilla en la declaración del IRPF, ayudan de esta forma a su sustento.
En 2011 se batieron todas las marcas: siete millones y medio de ciudadanos marcaron la X a favor de esta religión, la única confesión expresamente mencionada en la declaración de la Renta, casi 200.000 más que el año anterior.
Según los últimos datos de la Conferencia Episcopal Española (CEE) disponibles, en 2009 la Iglesia recaudó a través de este sistema más de 200 millones de euros. Un dinero que pasó a engrosar directamente el llamadoFondo Común Interdiocesano (que se nutre al 94% de la asignación tributaria y al 6% de la aportación de las diócesis, según reza en los propios documentos de la CEE).
La casilla de la Iglesia, dicen desde la organización de ateos Europa Laica, "sirve para pagar cuestiones de culto y clero, es decir, salarios de sacerdotes (pero no de monjas), gasto corriente y campañas de propaganda".
Por la memoria justificativa de las actividades de aquel 2009, la Iglesia gastó el dinero proveniente del IRPF (esos mencionados 200 millones) en financiar sus propias estructuras: abonar el sustento del clero (un 61% del total, la mayor partida de todas, junto con la actividad pastoral, un 13%, y la Seguridad Social de sacerdotes y obispos, un 9%), en centros de formación universitaria, seminarios, ayuda a diócesis insulares, etc.
Actividades que en la campaña anual que realiza la Iglesia para pedir que se marque su casilla no aparecen destacadas salvo en los documentos internos, de una opacidad considerable. En la página web portantos.com, punta de lanza publicitaria de las acciones para su sostenimiento económico, la Iglesia menciona entre sus quehaceres la ayuda a los más necesitados, la atención a ancianos, huérfanos, etc.
Un correlato equívoco, puesto que las actividades filantrópicas de la Iglesia, que llevan a cabo las ONG's católicas, se financian no a través de la casilla de la Iglesia, sino de la casilla de Fines sociales, donde organizaciones católicas como Cáritas o Manos Unidas se reparten el dinero con otras laicas como Cruz Roja y cientos de instituciones más.
Desde la primera de estas organizaciones católicas, Cáritas, la que más presencia tiene en España, puntualizan que, además de recibir los fondos del IRPF,  "muchos obispados" o la propia Conferencia Episcopal acostumbran a donar fondos -en 2011 fueron 4 millones de euros- para el sostenimiento de sus actividades. Si bien, estas donaciones son voluntarias, coyunturales y dependen de la situación económica y de los intereses de cada diócesis.
A modo de ejemplo, a la ONG católica con más presencia, la mencionada Cáritas, le correspondieron, según el reparto del dinero recaudado de la casilla Otros fines en el ejercicio de 2010, algo más de 18 millones de euros, lo que representaun 8,93% del monto total para ese año y para todas las ONG (205 millones de euros, según recoge el BOE)
Historia de dos casillas
La asignación tributaria (la famosa casilla) a favor de la Iglesia no se implantó hasta 1988, seis años después de lo que estaba previsto en los acuerdos firmados entre el Estado y la Santa Sede en 1979.
Desde finales de los ochenta y hasta mediados de la primera década del siglo XXI, la Iglesia católica percibió todos los años el 0,5% de lo recaudado. Un porcentaje que, pese a las críticas de asociaciones laicas y ciudadanos, la jerarquía eclesiástica consideraba como "claramente insuficiente".
En 2006, durante la primera legislatura de Zapatero, ese porcentaje subió hasta un 0.7%. A cambio, la Iglesia renunció al dinero que recibía del Estado vía Presupuestos Generales. Esta reforma fue vista por el catolicismo como "equilibrada" y en "plena sintonía" con lo que reza el concordato.
El mismo año que se introdujo la casilla de la Iglesia en el IRPF, se introdujo también otra, bautizada como de Fines sociales, que ha sido considerada como la alternativa 'laica' a la primera. Una solución calificada de compromiso por las asociaciones a favor de la neutralidad del Estado en cuestiones confesionales, que piden a los contribuyentes que no marquen ni la una ni la otra.

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